Doctora Ana Tarifa Mesa

WhatsApp Image 2026 01 16 at 10.12.56

No empecé queriendo ser “la mejor”.

Empecé queriendo hacerlo bien. Con calma. Con respeto. Sin hacer daño.

Y aunque suene simple… en un sector como el sanitario, esa frase lo cambia todo. Porque hay personas que llegan a una consulta dental con algo más que una muela rota. Llegan con miedo. Con vergüenza. Con malas experiencias. Con esa sensación de “a ver qué me van a decir ahora”.

Yo aprendí pronto que la odontología no va solo de dientes.

Va de personas.

Me llamo Ana Tarifa Mesa. Soy graduada en Odontología por la Universidad Alfonso X El Sabio (Madrid) y mi formación se ha desarrollado entre 2020 y 2025, años que me marcaron tanto por lo académico como por lo humano.

Durante ese tiempo, me formé con un enfoque clínico integral. Pero lo que más me cambió no fue estudiar un temario o pasar un examen.

Lo que me cambió fue ver pacientes.

Mirarles a los ojos.

Entender que para muchos, sentarse en un sillón dental no es “una revisión”. Es un momento de vulnerabilidad.

Y ahí, o sabes tratar a una persona… o da igual lo que sepas de odontología.

Donde de verdad aprendí: en la clínica

Entre 2023 y 2025 realicé prácticas odontológicas en la Clínica Odontológica Alfonso X El Sabio, participando de forma activa en la atención a pacientes y colaborando con el equipo clínico en procedimientos básicos.

Y es curioso, porque hay algo que no te cuentan en la carrera:

Puedes saberte todo el libro… pero hasta que no tienes delante a un paciente real, no entiendes el peso de esta profesión.

Recuerdo perfectamente esa sensación de responsabilidad. No por el “qué dirán”. Sino por lo evidente:

Esa persona confía en ti.

Te da permiso para entrar en su espacio. En su boca. En su salud. En su incomodidad. En su miedo.

Y cuando alguien te da eso… lo mínimo es estar a la altura.

Por eso siempre me he tomado la clínica como un lugar donde se viene a hacer las cosas bien. Con orden. Con cuidado. Con criterio. Sin prisas. Sin improvisaciones.

En consulta también participé en la gestión y organización, algo que muchos pasan por alto, pero que para mí tiene una importancia enorme.

Porque cuando una clínica funciona bien por dentro, el paciente lo nota por fuera:
menos espera, más claridad, mejor trato, más tranquilidad.

clinica dental merida

La paciencia también se entrena

Antes de todo esto, viví una experiencia que me moldeó de una forma distinta: fui aupair en Londres (2019–2020).

Y sí, puede parecer que no tiene nada que ver con odontología… pero tiene mucho más de lo que parece.

Cuidar niños no es solo cuidar niños.

Es aprender paciencia.
Es aprender a anticiparte.
Es aprender a comunicarte sin imponer.
Es entender que cada persona —y cada día— puede ser diferente.

Además, esa etapa me dio algo que hoy agradezco: el idioma. Gracias a esa inmersión cultural, mejoré mi nivel de inglés, algo que considero valioso en un mundo donde cada vez es más común atender a pacientes que no hablan español

El trabajo real te enseña cosas que ningún título enseña

Mientras me formaba, también trabajé en entornos que exigen mucho a nivel humano.

En 2024, fui azafata de eventos en restauración en Madrid, con tareas de catering y coordinación logística.

No lo cuento como “relleno de CV”.

Lo cuento porque te enseña a respetar el ritmo real del trabajo.
A tratar bien incluso cuando estás cansada.
A seguir siendo profesional aunque haya presión.
A entender que la persona delante no tiene la culpa de tu día.

Y esa mentalidad, en una clínica dental, es oro.

Porque hay días complicados.
Pacientes nerviosos.
Casos que requieren paciencia.
Personas que vienen a la defensiva.

Y tú tienes que seguir siendo tú: una profesional con cabeza fría y trato humano.

Mi forma de trabajar

Si tuviera que resumir mi manera de estar en consulta en pocas palabras, sería esto:

empatía, orden, responsabilidad y respeto.

No soy partidaria de tratar al paciente como un número, ni de hablar como un robot, ni de esconderse detrás de palabras técnicas.

Creo en explicar con claridad.
En escuchar.
En mirar a la persona.
En hacer equipo.

Y por eso una parte importante de mi perfil está en habilidades que, aunque no suenan “médicas”, para mí son médicas de verdad:

  • Comunicación empática y efectiva

  • Organización y gestión eficiente del tiempo

  • Adaptabilidad y proactividad

  • Excelente trato al paciente y orientación al cliente.

También he trabajado con software de gestión clínica como Klinikare, lo que me ha ayudado a entender la importancia de registrar, organizar y cuidar cada detalle del proceso. 

dentista merida

Lo que me importa (de verdad)

La odontología tiene muchas ramas, muchas técnicas y muchos caminos.

Pero hay algo que, para mí, no cambia:

el paciente no viene a “hacerse algo”. Viene a sentirse seguro.

Yo quiero ser esa profesional que transmite tranquilidad.
Que no juzga.
Que no corre.
Que no trata el miedo como una exageración.

Porque he visto lo que pasa cuando alguien se siente mal atendido: deja de venir.
Lo posterga.
Lo aguanta.
Y al final, lo paga caro.

Y si puedo aportar algo en esta profesión, quiero que sea eso:

Que el paciente vuelva a confiar.

No por promesas.
No por marketing.
No por frases bonitas.

Sino porque nota que hay una persona seria, formada y humana al otro lado.

Y con eso, para mí, ya es suficiente.

Scroll al inicio